Ramaleada por los alrededores de la Central Coloso

1 06 2010

¡Bueno, lo prometido es deuda! Ahora que estoy de vacaciones, hay que entrarle con todo al tema ferroviario. Por eso hoy salimos de excursión a un lugar muy conocido, pero que a la vez encierra historias ocultas. En Puerto Rico la actividad ferroviaria estuvo muy vinculada a la producción de azúcar. La mayoría de las centrales azucareras contaban con sus redes ferroviarias propias para mover la preciada gramínea desde los campos de los colonos hasta la fábrica. En mi pueblo de Aguada (por la zona noroeste de la Isla, si desean ubicarlo en el mapa) funcionó hasta mediados de la década pasada la Central Coloso. Recuerdo muy bien haber escuchado cuando chico su potente silbato al filo del mediodía, audible por kilómetros a la redonda. Coloso fue la última central azucarera en funcionamiento en Puerto Rico, y su cierre representó el fin de una era ya moribunda desde mucho antes.

Pero, no divaguemos más. Pasemos a los detalles técnicos: De acuerdo a la guía Gilmore del año 1948, según citada por el Dr. Luis Pumarada en el ‘Trasfondo Histórico del Ferrocarril en Puerto Rico‘, la Central Coloso tenía para ese entonces una capacidad de molienda de 3,000 toneladas de caña de azúcar cada 24 horas. Para allegar tal cantidad de caña al batey de la fábrica contaba con 24 kilómetros de vías férreas de trocha de 20 pulgadas (508 mm), y 417 metros de vía de trocha métrica en su empalme con la línea principal del ferrocarril de circunvalación. La Central operaba un total de 7 locomotoras y 670 vagones para transportar caña, más 96 vagones adicionales para la cachaza (sobrantes e impurezas que quedan una vez molida la caña).

Sobre los días de gloria de Coloso y su red ferroviaria se escucha mucho por ahí, pero generalidades. Se ha ido perdiendo en el olvido, por ejemplo, la configuración exacta de su sistema de ferrovías. Por tanto, no había podido dirigirme a explorar los alrededores de la Central de forma metódica, ni conseguido muchos restos ferroviarios por sus aledaños. Para resolver este problema, entró en escena hace poco el mapa del cuadrángulo de Aguadilla. Se trata de los mapas del USGS y el Departamento de Transportación y Obras Públicas. Estos mapas incluyen datos procedentes de fotos aéreas de las décadas del ’40 al ’60, entre otras fuentes. Marcan la vía del ferrocarril de forma bastante completa, y son los que Pumarada y otros han utilizado en sus investigaciones sobre las ferrovías en Puerto Rico. Hace tiempo que los quería conseguir, y adivinen qué… Ahora están disponibles gratis en línea. Dentro de poco voy a colgar el enlace para que puedan bajar los mapas de su área de interés. Aquí les dejo un ejemplo de la zona de la Central Coloso como figura en el referido mapa “Quad”:

Claro. De estar disponibles en línea, a tener los mapas metidos en el Google Earth como ‘overlay’ hay solo un paso, y no hubo que apurarme mucho para que lo hiciera. Tan pronto los conseguí, empecé a calcar los contornos de las ferrovías y quedé con algo más o menos así. En rojo, la línea principal del “Ferrocarril de Circunvalación”. En verde, las vías particulares de la Central Coloso:

Motivado por los nuevos hallazgos, convoqué al FerroTeam para la “expedición”: Robert, estudiante de arqueología con una debilidad por la arqueología histórica e industrial, y quien ya nos acompañara en la visita al batey de la Central Igualdad. Cristina, teórica del arte y artista plástica… y éste servidor, un pobre ferroaficionado con cámara y demasiado tiempo en sus manos. Lee el resto de esta entrada »

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